La noche del jueves 27 de agosto, el cielo será el escenario de uno de los eventos más espectaculares: un eclipse parcial (casi total) de Luna. El espectáculo principal comenzará a las 9:12 p. m. cuando la sombra de la Tierra comience a tapar el brillo de la luna llena. Una hora después, el 93% de la Luna estará cubierta y empezará a teñirse levemente por los rayos rojos de la luz del Sol que alcancen a ser dispersados por la atmósfera de la Tierra. Esta característica de coloración de nuestro satélite durante los eclipses totales o casi totales de Luna, hoy en día puede maravillarnos porque entendemos a qué se debe. Pero, esto no siempre ha sido así, en la antigüedad está coloración rojiza llevó a pensar que la Luna se teñía de sangre, y por tanto era un muy mal presagio.
Una de las consecuencias más drásticas de esta mala interpretación de los eclipses de Luna se dio hace dos mil quinientos años cuando la rivalidad y las fuertes disputas comerciales entre Atenas y Esparta en la antigua Grecia, llevó a estas dos ciudades, y sus aliados, a la guerra, las llamadas guerras del Peloponeso. En el año 415 a. C. los atenienses rompieron una tregua que existía entre los dos bandos e hicieron una campaña para atacar por mar a Siracusa, Italia, aliada de Esparta. Tras casi dos años de lucha agotadora en los que los atenienses habían fracasado en su intento de vencer a los ciudadanos de Siracusa, el general al mando de las tropas de Atenas, Nicias, había decidido retirarse, Ordenó a los barcos que quedaban de su flota prepararse para zarpar de regreso durante la noche del 27 de agosto[1] del año 413 a. C. Sin embargo, cuando los barcos estaban listos para partir, de repente comenzó un eclipse lunar total, una “luna de sangre” que los soldados interpretaron como un terrible presagio. Aterrado por la ira de los dioses, Nicias decidió que los barcos no debían moverse en 27 días más. Los siracusanos notaron el retraso y aprovecharon la oportunidad bloqueando el puerto y dejando a la flota ateniense atrapada. Semanas después los barcos fueron destruidos y el ejército sobreviviente fue esclavizado o asesinado acabando así con la supremacía militar de Atenas para siempre y cambiando el mundo antiguo.
[1] Aunque entonces no se utilizaba el calendario que usamos hoy, con las matemáticas y computadoras de hoy en día es posible ir atrás en el tiempo y comprobar si dicho eclipse ocurrió y en qué fecha utilizando el calendario actual.




