Cometa NEOWISE

Survey Explorer (WISE)

Raúl Mújica (INAOE, rmujica@inaoep.mx)

Estrellas feroces de larga cabellera

No he tenido suerte para observar al cometa NEOWISE. Intenté dos amaneceres y llevo tres tardes buscándolo, pero sin éxito. Por un lado, los árboles y edificios no nos dejan ver todo el horizonte desde el encierro, y por otro, las nubes y la contaminación lumínica se han sumado al complot.

He visto excelentes fotografías durante el amanecer y unas pocas al atardecer, pero aún tendremos hasta fin de mes para intentar observarlo, cada vez será menos brillante, por lo que necesitaremos unos binoculares o un telescopio.

El C/2020 F3 NEOWISE ha sido un gran éxito en redes, seguramente porque es el primero visible a simple vista luego de 7 años, aunque se han anunciado varios que prometían, como el C/2020 F8 Swan que se acercó en mayo pasado, al final ninguno ha logrado volverse el esperado “gran cometa”.  Afortunadamente no le han echado la culpa de la pandemia, como se hacía hace tiempo, cuando incluso se cuenta que el Papa Calixto III excomulgó a un cometa (el Halley, cuando no se llamaba aún así) en 1456 por considerarlo emisario del mal. Hay algunas discusiones sobre este hecho (a favor y en contra), pero al parecer es Laplace, en su Exposition du système du monde quien menciona que el papa había ordenado exorcizar al cometa, y de allí se derivó lo de la excomunión.

Ya se haya tratado de excomunión o exorcismo, la importancia de estas acciones refleja perfectamente el efecto que tienen los cometas, cuyo aspecto magnífico, como de “estrellas feroces de larga cabellera”, sobre la humanidad. Esto ha contribuido a la generación de diversos mitos sobre su influencia, que va desde caídas de imperios, muerte de gobernantes y suicidios colectivos, hasta catástrofes naturales. Afortunadamente, insisto, ahora no le han achacado la pandemia.

Algunas historias nos muestran que también han sido tomados por el lado bueno, por ejemplo, los romanos creyeron que el cometa que apareció a la muerte de Julio César en el año 44 a. C. era su propia alma y algunos asocian la estrella de Belén con un cometa.

La palabra Cometa tiene su origen en el griego kometes que significa “cabellera”. Quien haya observado alguna vez uno de los grandes cometas (o que haya tenido la fortuna de observar el NEOWISE en estos días), entenderá fácilmente el sentido. Los cometas, junto con los asteroides, forman el grupo de los llamados cuerpos menores del Sistema Solar. Están hechos de hielo, polvo y roca. Dan vueltas alrededor del Sol en órbitas, generalmente, muy elípticas. Contienen materiales que se subliman en las cercanías del Sol. Cuando se localizan a unas 5-10 veces la distancia Tierra-Sol, forman la llamada coma, una atmósfera formada por gas y polvo, que envuelve al núcleo. Y cuando se acercan más al Sol, el viento solar interactúa con la coma y se genera la cola o cabellera.

Cometa NEOWISE

Sólo es posible ver a los cometas cuando están cerca del Sol y por un periodo corto de tiempo, debido principalmente a su escaso tamaño y a su órbita muy alargada, Actualmente, además de que ya casi no observamos el cielo, en las ciudades la contaminación lumínica sólo permite observar a los objetos más brillantes. Por esta razón, es cada vez menos fácil apreciar cometas como éste.

El NEOWISE fue descubierto en marzo de 2020, es un cometa de largo periodo (de ahí la letra C en su nombre) descubierto por el Wide-field Infrared Survey Explorer (WISE), satélite que fue reactivado con el objetivo principal de escanear el cielo en busca de objetos cercanos a la Tierra (NEOs), de ahí el nombre del programa: NEOWISE.

El pasado 3 de julio el cometa pasó por su punto más cercano al Sol y el próximo 22 – 23 de julio pasará por su punto más cercano a la Tierra, a unos 100 millones de kilómetros de nuestro planeta.

Como ya mencionamos, podremos ver el cometa hasta finales de julio, la sugerencia de los observadores de cometas es que se utilicen unos binoculares para localizarlo, y luego, una vez localizado, se podrá ver sin ellos, a simple vista, pero como un objeto borroso. Mencionan también que  es imprescindible usar binoculares u otra ayuda óptica si desea ver la cola dividida del cometa.