Cúmulos estelares, las estrellas no viven solas

M62 Cúmulo del Parpadeo

Raúl Mújica (INAOE, rmujica@inaoep.mx)

A lo largo del mes de junio, varios cúmulos estelares ya estarán en buena posición para su observación, por lo que queremos aprovechar para comentar sobre la “sociabilidad” de las estrellas.

Y es que las estrellas no viven solas, se estima que al menos la mitad de las estrellas se localizan en sistemas múltiples, desde sistemas binarios, en los cuales dos estrellas ligadas gravitacionalmente se mueven con respecto a su centro de gravedad, hasta sistemas triples o cuádruples, que se organizan de manera jerárquica, un sistema cuádruple, por ejemplo, se asocia en dos sistemas binarios que giran alrededor de su centro de masa.

En muchos casos los sistemas múltiples no forman sistemas dobles jerárquicos, sino que forman grupos más numerosos, entre los que podemos distinguir tres tipos: asociaciones estelares, cúmulos abiertos y cúmulos globulares.

Fue el astrónomo armenio Victor Ambartsumian quien, en 1947, descubrió que existían grupos de estrellas jóvenes dispersas en grandes regiones del cielo, por lo que sería difícil identificarlas, sólo por su apariencia, como un grupo. Las ahora llamadas asociaciones estelares están formadas por varias decenas de estrellas y existen de dos tipos, dependiendo del tipo de estrellas que la componen: asociaciones OB y asociaciones T.

M6 El Cúmulo de Mariposas
M6: Cúmulo de Mariposas Credito de imagen & Copyright: Sergio Eguivar Buenos Aires Skies

Hay sistemas con un mayor número de estrellas, y por lo tanto más fáciles de identificar debido a su apariencia, como los cúmulos globulares que congregan hasta varios cientos de miles de estrellas que nacieron casi al mismo tiempo y están ligadas gravitacionalmente. Son estructuras altamente simétricas, de ahí su nombre de globulares, que contienen estrellas viejas que se formaron cuando el Universo era mucho más joven. En nuestra galaxia, la Vía Láctea, los cúmulos globulares se encuentran principalmente en el halo.

Existen también los llamados cúmulos abiertos, son menos densos y sus estrellas más jóvenes que las de los globulares. También son diferentes de los globulares en otros dos puntos, ya que se encuentran en el plano de nuestra galaxia  y son mucho más pobres  en contenido de estrellas. Los cúmulos abiertos contienen desde varias decenas hasta varios centenares de estrellas.

Como mencionamos arriba, durante junio varios de estos cúmulos, tanto abiertos como globulares, ya estarán en buena posición en el cielo nocturno para intentar apreciarlos, aunque en la mayoría de los casos se requieren de un par de binoculares sencillos o telescopios pequeños, a menos que estemos en sitios con cielos oscuros, para observarlos.

Por ejemplo, el cúmulo globular M62, observado por primera vez en 1771 por Charles Messier, y que también es conocido como NGC 6266, se podrá observar buena parte de la noche, ya que se localiza en la constelación de Ofiuco. Lo mismo sucede con los dos cúmulos en dirección de la constelación de Hércules, M92 y M13, mientras que NGC 6388 se puede ver en dirección de la constelación del Escorpión

M13 El Gran Cúmulo de Hércules
M13 El Gran Cúmulo de Hércules. Crédito de imagen & Copyright: Eric Coles and Mel Helm

Los cúmulos abiertos no se quedan atrás, ya que varios de ellos también estarán en buena posición para su observación en el cielo nocturno, tal es el caso de M7, conocido desde la antigüedad, incluso Claudio Ptolomeo, hacia el año 130 de nuestra era, en su Almagesto, ya lo describía como “la nebulosa que sigue al aguijón del Escorpión”.

El mismo  Ptolomeo incluía a M6, otro cúmulo estelar abierto, como parte de M7, debido a la cercanía entre ambos. Sin embargo, se trata de otro cúmulo cuyo descubrimiento se le atribuye a Chéseaux, para quien M6 era “un cúmulo estelar muy fino”.  También es llamado Cúmulo de la Mariposa. Se dice que es uno de los más brillantes, extensos y hermosos y lo podemos buscar en la constelación del Escorpión. No podemos terminar el texto sin dejar de mencionar a “El Pesebre”, otro cúmulo abierto, conocido también como M44, en la constelación de Cáncer.

Ya sabemos que para el centro del país no es la mejor época para observar el cielo, puesto que las lluvias se vuelven cada vez más frecuentes, pero seguramente aún tendremos  alguna noches despejadas para intentarlo, ¡no se rindan!